El hematocrito no es más que el porcentaje de glóbulos rojos que hay en el volumen total de la sangre.
Por parte, los glóbulos rojos son los encargados de transportar oxígeno y nutrientes a todos y cada uno de los tejidos del organismo, manteniendo los órganos sanos y el cuerpo revitalizado.
La prueba de sangre para determinar el nivel de hematocrito ayudará a tu médico a determinar una condición particular, o puede ayudar a verificar cómo va respondiendo el cuerpo a un tratamiento determinado.
Entre las enfermedades más comunes por las cuales se solicita la prueba de hematocritos están: la leucemia, la anemia, la deshidratación y deficiencias dietéticas.

¿Qué significa tener niveles de hematocritos bajos?

El nivel de hematocritos bajo puede conducir tanto a condiciones fáciles de resolver como a enfermedades complicadas. Entre las consecuencias más comunes de tener hematocritos bajos están:
-Enfermedades de médula ósea: entre las enfermedades más comunes de la medula ósea pueden estar la leucemia, los síndromes mielodisplásicos, trastornos mieloproliferativos, la anemia aplásica, entre otras. En estos casos, un médico especialista es quien debe tomar el control de los tratamientos a seguir y las siguientes pruebas de sangre.
-Deficiencia de nutrientes: en ocasiones, la mala alimentación y práctica de hábitos nocivos para la salud pueden conducir a la deficiencia de nutrientes como el hierro o vitamina B-12. Por lo general, en estos casos bastará con mejorar la alimentación durante algunas semanas para que los hematocritos vuelvan a su nivel normal.
-Anemia: la anemia también se produce por la deficiencia de nutrientes, por lo que mejorar la alimentación y tomar suplementos vitamínicos podrá ayudar a regular los hematocritos.
-Hemorragia interna: se debe determinar la procedencia de la hemorragia.
En general, estas son las afecciones producen un desnivel significativo en los hematocritos. De igual forma, no olvides consultar a tu médico para obtener el mejor diagnóstico y tratamiento.